domingo, 20 de octubre de 2013

Carta de una desconocida (1948) El amor no correspondido


Stefan Zweig  fue en el periodo de entreguerras del siglo pasado, uno de los autores que gozó de más popularidad a nivel mundial.  Sus biografías, novelas y relatos cortos revelan un estilo brillante y fácil de leer. Tras gozar durante toda su vida de una existencia acomodada, el advenimiento del nacional socialismo le llevó a una huida por media Europa y el continente Americano. Finalmente, persuadido de que el nazismo se extendía triunfante por todo el mundo, se suicidó junto a su mujer en la ciudad brasileña de Petrópolis.

Otra víctima de la diáspora de los artistas de ascendencia judía, el dramaturgo y cineasta Max Ophlus, rodó en 1948, este drama lleno de sensibilidad,  fiel reflejo de una de las mejores novelas del escritor vienés.

Basándose en un sensacional guion de Howard Koch, el director francés de origen alemán nos traslada a la Viena de la Belle Epoque. En este marco tan bien descrito de floristas y coches de punto, Stefan Brand (Louis Jourdan)  un célebre pianista recibe una misteriosa carta. A través de su lectura, descubrirá  que ha sido el  protagonista de un gran amor que en él no ha dejado huella.

La diferente percepción que cada uno tenemos del hecho amoroso, se hace patente en la forma en que cada personaje lo siente.  Mientras que para Lisa (Joan Fontaine)  esos encuentros han supuesto el eje sobre el  que ha girado su vida, solo son vagos recuerdos en la frívola biografía amorosa de Stefan.

Un relato desgarrador y sincero, sobriamente romántico, que constituye una de las cumbres del género.

No hay comentarios:

Publicar un comentario