miércoles, 5 de febrero de 2014

El manantial de las colinas y La venganza de Manon (1985) Un león llamado Claude Berri.

 

Algunos pueden sorprenderse de que elija esta producción francesa por la que no han pasado ni treinta años. Veinticinco exactamente desde su estreno en España. Pero si hay una película contemporánea, que resuma todo la tradición y el prestigio del cine francés clásico, sin lugar a dudas es esta. Después de volver a verla,  para mi conserva intacto el encanto que desprendía desde que la vi en los desaparecidos cines Duplex, de Logroño mi ciudad.

El éxito de la cinta asimismo logró que el nombre de Marcel Pagnol, volviera a la actualidad, tras décadas de olvido. Un interés que tuvo su continuación en la dupla de filmes autobiográficos “La gloria de mi padre” y “El castillo de mi madre” donde con acierto Yves Robert recreaba la infancia del autor. En los últimos años Daniel Auteuil, en su doble faceta de actor y director ha llevado al cine en 2011 “La fille du puisatier”. En 2014 piensa estrenar la última parte de la trilogía comenzada en 2013, sobre Marsella, compuesta al igual que los filmes rodados por Pagnol en los años treinta por los títulos ”Marius”, “Fanny” y “Cesar”.

 

Precisamente Daniel Auteuil alcanzó la fama con el personaje de “Ugolin” de “El manantial de las colinas”. En esta coproducción con Italia, Berri le colocó al lado de dos de los actores más carismáticos del cine francés: Ives Montand y Gérard Depardieu. Montand en el último gran papel de su carrera, encarnaba al astuto tío de Ugolin, Cesar Soubeyran. Ambos tramaran un plan para arruinar al jorobado llegado de la ciudad Jean de Florette, maravillosamente interpretado por Depardieu.


 
 


Dividida como otros grandes clásicos del cine francés en dos partes para su exhibición, sus cuatro horas de duración se ven con auténtico deleite. En el papel de Manon, hija de Jean y protagonista de la segunda parte del filme, se contó con la bellísima Emmanuelle Béart. Todo el reparto y las maravillosas localizaciones sirvieron para recrear el mundo de la Provenza tal y como lo narró Pagnol. Claude Berri se impuso la tarea de dirigir esta obra que ya había sido llevada a la pantalla por el propio Pagnol, tras una larga carrera como productor  y director. Ganador del oscar al mejor cortometraje con su primer filme Le poulet en 1962, obtuvo la aquiescencia de François Truffaut cuando estrenó su primer largometraje en 1967 “El viejo y el niño”. Desgraciadamente su idilio con la crítica duró poco, siendo acusado con frecuencia de académico e impersonal. Los mayores elogios le vinieron por su faceta de productor, siendo responsable de muchos de los mayores logros del cine francés: Tess (1979), de Roman Polanski; El oso (1988), de Jean-Jacques Annaud; La reina Margot (1994), de Patrice Cherau; Amén, de Costa Gavras (2000); la saga de Astérix y Obélix..., hasta llegar a “Bienvenidos al norte” uno de los mayores éxitos del país galo que tuvo una adaptación en Italia asimismo estupenda “Bienvenidos al sur”.

 
 
 
Un hombre valiente, con fama de autoritario, que nos dejó otra gran adaptación literaria, “Germinal” donde recreaba el mundo de los mineros, a través de la novela de Zola. Hoy este homenaje va dedicado para él, uno de los grandes nombres del cine francés, que es decir uno de los grandes nombres del cine con mayúsculas.

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