viernes, 8 de noviembre de 2013

El clavo (1944) Amparo Rivelles que estás en los cielos



“El clavo” es una magnífica película de época y la cumbre de la colaboración del director Rafael Gil con la productora Cifesa.  Basada en un relato de Pedro Antonio de Alarcón, narra la fascinante historia de amor entre el juez Javier Zarco (Rafael Durán) y una misteriosa dama que  responde al nombre de Blanca (Amparo Rivelles).  Al igual que el azar interviene en su encuentro, también lo hará cuando la joven desaparezca sin ninguna explicación. Transcurridos cinco años,  Javier ya como juez local, se encarga de la investigación de un suceso macabro: La aparición de un cráneo con un clavo incrustado.


Utilizando todos los resortes del estudio, Rafael Gil nos sumerge en un romántico relato, maravillosamente recreado por unos admirables decorados y un lujoso  vestuario. Los estupendos diálogos de Eduardo Marquina son espléndidamente interpretados por el extenso reparto del que cabría resaltar la labor de Juan Espantaleón como ayudante del joven magistrado.
 
 
Uno de los mayores atractivos del filme reside en la cautivadora presencia de Amparo Rivelles, que con tan solo diecinueve años ofrece una interpretación de altura. Magistralmente fotografiada por Alfredo Fraile, haciendo gala de una belleza turbadora,  consigue transmitirnos el intenso drama que aqueja a su personaje, esa enigmática Blanca que recordamos, un día después de que Amparo haya alcanzado la gloria.
 
 
 

 

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